Algunas personas tenemos un sueño. Lo vemos armadito, brillante en esa visión maravillosa que nos armamamos en la cabeza. Luego, abrimos los ojos y aquí esta esa distancia infinita entre el sueño y la realidad de hoy. Es esta distancia la que engañosamente nos disuade de tomar el primer paso, el más importante, el simbólico, el elemental. Hoy el tema es entender el poder de los pasos pequeños y como la suma es la clave de todo para llegar desde uno a mil.

día 22 Desafío

No recuerdo exactamente en qué momento fue que entendí, realmente entendí que las cosas no se hacían de la noche a la mañana. Efectivamente puedes tratar de hacerlo en un tirón, a última hora o cualquiera de estas versiones estresadas, pero lo cierto es que la mayoría de las cosas que realmente nos importan, no salen de golpe. Requieren constancia, tiempo y corrección. Luego apareció Tony Robbins con una idea que realmente me dio vuelta la cabeza. Como siempre, las ideas que en verdad nos cambian no son originales, pero si son claras, son tan claras y obvias que de repente ya no puedes engañarte más. La idea era que la gente siempre sobreestima el poder de lo inmo y subestima el poder de lo acumulativo. Lo primero puede tener un efecto intenso, pero también es un efecto que no dura, como un fuego artificial o un chute. Es todo luces y sonidos, pero poca sustancia. Cuando tienes planes para tu futuro y escoges el camino de lo acumulativo, es otra historia completamente. Aunque te demores años en un esfuerzo pequeño, el resultado es expansivo y total. Ojo que esto es para bien o para mal. Ya lo decían por ejemplo respecto a la depresión. Tu no creas una depresión de la noche a la mañana, a menos que te haya pasado algo realmente catastrofico, que no es la mayoría de los casos. Para desarrollarla necesitas años de un comportamiento emocional, mental y biológico que te genere, con esfuerzo ese estado depresivo. No es que lo hagas a propósito, ese no es el punto, el punto es que las cosas grandes y significativas, se construyen en la mayoría de los casos por acumulación.

Sobre el proceso acumulativo y los pasos pequeños

Lo bonito de esto es que siempre pensamos que tenemos que hacer algo gigante, significativo que de un instante al otro haga una enorme diferencia. Cuando en realidad esas cosas que nos cambian la vida son las cosas que hemos gestado con mil pasos pequeños que podemos manejar, escoger y distribuir como decidamos. El tema es que sea un hábito y que ese hábito te lleve como el destino, inevitablemente hacia donde quieres llegar.

Esto ya lo habíamos visto en el tema de las metas, pero me parece que puntualizarlo en un desafío aparte es algo esencial para que, ha casi 20 días del desafío de las metas, te recuerdes que lo que importa es fijar esos pasos pequeños que te llevarán a tu destino.

Esto sirve para todo

Hay veces en que la vida nos pone unas buenas dificultades. En esas ocasiones quisiéramos que todo pasara de una vez y que con una gran acción el problema se solucionara. La mayoría de las veces no es así. La mayoría de las veces y para aquellos temas que son verdaderamente centrales en nuestra vida hay una progresión y esa progresión es reconocer como dicen los de AA (que no se porque se me vienen tanto a la cabeza últimamente), que solo puedes manejar un día a la vez.

Entonces este primer paso de mil, es ese gesto de reconocimiento de nuestra humildad, de la paciencia y de saber que una vez que te pongas en marcha, el resultado ineludible estará en el éxito de tu meta o en la resolución de tu conflicto.

El desafío concreto:

1-. Define aquello que quieres resolver (emocional, mental, laboral, personal, lo que sea), tu meta a largo plazo. Puede ser de 1 o 5 años. Pregúntate donde quieres estar, que quieres estar haciendo, con que recursos. Qué temas personales quieres que estén. Genera esa visión.

2-. Define qué cosas necesitarías que pasaran para que esa visión se cumpla. Se lo más detallada/o posible.

3-. Haz el desglose de todo lo que necesitas hacer para lograr la visión. (las acciones concretas, el tiempo que demoran, etc)

4-. Ahora, haz un plan de aquí a 90 días de los primeros pasos que te llevarán hasta allá. El ideal es que cuando hagas este plan de tus próximos 90 días, te des el tiempo necesario, la tranquilidad necesaria y el espacio necesario para pensarlo bien. Si puedes, ándate por una noche o un fin de semana a encerrarte para diseñar este plan, si no trata de arrancarte por el día a un café o una biblioteca, básicamente un lugar tranquilo en el que sin distracciones puedas definir tu estrategia.

5-. Haz el desglose semanal y define tu primer paso.

6-. Usa las herramientas del desafío para maximizar tus esfuerzos, desde lo físico hasta lo administrativo. Ármate para que esto sea el primer paso de tu viaje a la meta.

Es crucial, realmente crucial para que este Desafío funcione, que no importa lo que sea para ti la plenitud, tengas una experiencia de que la puedes construir y que la verdadera manera de hacerlo es haciendo pequeñas modificaciones que impacten tu cotidianidad. Se ambiciosa/o a largo plazo, piensa realmente en grande, sin límites, pero haz que tus pasos diarios sean pequeños, casi nimios, casi tan pequeños que no parezcan nada. En UNA sola semana de hacer estos pequeños pasos significativos notarás el avance enorme hacia la meta. Permanece, sostente y entra en el flujo que te llevará a donde realmente quieres ir.

Un abrazo grande con todas mis bendiciones. Y por favor, cuéntame cómo te va!

 

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